viernes, 30 de octubre de 2009

Un poco de esperanza, por favor...


Cada vez que veo un telediario o leo en un periódico una crónica política, soy preso del desánimo. Por mi edad, voy teniendo cierta perspectiva histórica y hago algunos análisis, a veces de andar por casa, pero análisis. Viví parte de mi infancia bajo el mandato de Franco, donde todo era silencio, miedo y opresión. Más tarde, durante los años de la transición, fui testigo de un momento privilegiado: un camino hacia la democracia, hacia la convivencia. Mucha ilusión y muchas ganas de alcanzar la LIBERTAD durante tantos años secuestrada.

Me admiran aquellos políticos llenos de entusiasmo que entregaron su vida por el servicio a una causa común: iniciar y consolidar un estado democrático. Sin duda el diálogo y el consenso entre los grupos políticos causó ese enorme logro social. Lejos quedaron aquellos alegres años en lo que todo estaba por hacer. Los políticos que han tomado el relevo, y me causa mucha tristeza el decirlo, cada vez me defraudan más. Los últimos casos de corrupción, fraude, prevaricación, hacen que me lamente y me indigne. ¡No es justo! No son dignos herederos de aquellos que le entregaron el testigo para intervenir en los asuntos públicos. No deben olvidar que en el Parlamento, nos representan a todos los españoles, que están allí porque un día les votamos y tienen el deber de prestar un servicio a aquellos que un día le dieron su confianza. Eso es sagrado. Pero ¿qué hacen? algunos reducen su función a causar crispación, otros a descalificar a los compañeros, otros llevando la contraria por sistema. Pienso que el político debe estar vocacionado a su profesión y, si está involucrado en asuntos turbios, que se vaya a su casa o mejor a la cárcel. En la mente de una persona que se dedique al noble oficio de ser político debe regir la honradez, la coherencia de vida, la transparencia en su gestión y el compromiso con la sociedad. Deben estar dispuestos a reconocer sus errores y a dar todas las explicaciones necesarias sobre su tarea política.

¿Qué imagen de la política y los que la ejercen se está transmitiendo a nuestros jóvenes? Os propongo un poco de reflexión. Sin ánimo de anclarnos en el pasado, no olvidemos nuestra trayectoria política y no volvamos a caer en errores pasados que deben haber quedado superados.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

domingo, 25 de octubre de 2009

Belle de jour...


Ocurrió el sábado por la tarde, en casa y atenazado por un impertinente resfriado de otoño, el mando de la tele hacía zapping de forma aburrida. La 1, la 2, Antena 3 y, de pronto, en la 2 de Canal Sur, un documental de música andaluza hace un recorrido de nuestra música desde los setenta hasta ahora. De los artistas y cantantes que aparecían, conocía a algunos y a muchos no. Reconocí a Javier Ruibal, Medina Azahara, Joaquín Sabina, Jarcha, Aguaviva (poetas andaluces)... pero a otros no los había oído en mi vida. Entre todos los que aparecían en el reportaje quiero destacar a Paco Cifuentes, uno de los que me llamó más la atención. No sabía que existía y no había, por tanto escuchado nada de su música, sin embargo, breves pequeños acordes de su canción "Belle de jour" me llamaron la atención y le ha buscado en Youtube y al oirla entera y ver el vídeo me he recordado que en cualquier lugar y en cualquier momento podemos encontrar una novedad y una oportunidad de conocer algo interesante y revelador. La canción habla de una pareja a la que el sol le gusta y que vive entre Madrid y Sevilla, urbanitas como nosotros.

Como dice Miguel Ríos los cantautores son, en muchos casos, "cansautores" y, reconozco que he huido en casi todas las ocasiones con los que me he topado con ellos. Salvo a Sabina y Migueli, y quizás ahora Cifuentes, los demás tendrán que esperar mejor suerte o una casualidad como la de ayer tarde.

Os dejo el video de "Belle de Jour" que es el título de la peli de Buñuel que se alquila la chica de la canción con una maravillosa Catherine Devenueve.



Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

jueves, 22 de octubre de 2009

La Villa y Corte...


Siempre he sido más urbanita que amante de la vida del campo y mis destinos siempre han sido "la ciudad". De todas las que conozco la que más he visitado en mi vida es Madrid. La conocí antes por los libros de historia y la televisión que en persona. Creo que la primera vez que estuve allí fue con mis padres sobre los ocho o nueve años. No recuerdo nada especialmente de ese viaje. Volví ya cuando era jóven de visita y entonces fue cuando me enamoré de Madrid.

Me gustaba pasear por sus calles, sus plazas, visitar sus museos y exposiciones, sus palacios llenos de historia, entrar en sus librerías y tiendas de discos. Por suerte, he subido a Madrid en muchas ocasiones por cuestiones de trabajo y, siempre me quedaba un tiempo en el que he podido recorrer la ciudad a solas, sin un rumbo fijo, dejando que algo fuera de mí me llevara de un lado a otro. Madrid era la libertad de poder hacer lo que quería. Y por suerte también, he subido a Madrid con Inés con la que comparto el gusto por la Villa y Corte. Con ella, compartí los tesoros culturales y artísticos de Madrid y ella me descubrió los bares típicos, los restaurantes y la diversión en general.

No pasa más de un año sin que volvamos, uno u otro, o los dos, y ahora los tres a Madrid. Con nuestro hijo los motivos han aumentado. Los parques de atracciones, su decoración navideña, museos de su interés (Ciencias Naturales, del Ferrocarril, etc.) y exposiciones (Star Wars, Titanic...), el metro y, como no, también los bares de tapas, pues honra merece quien a los suyos se parece.

Comprendo que mi visión es la del visitante y no del que habita en Madrid a diario. Vivir en Cádiz no tiene nada que ver con vivir en Madrid, pero qué le vamos a hacer, a mí me ha tocado, y doy gracias a Dios, la suerte de vivir en Cádiz y poder, de vez en cuando, disfrutar de la Villa y Corte.

De Madrid a Cádiz, vino hace muchos años una buena amiga, que aún lo es y con la que aprendí de Madrid muchas cosas. Nos vemos allí y aquí siempre que podemos y, además de otras cosas, ahora compartimos aventura bloguera. Su blog es de fotografía. Es su visión personal del mundo. Reconozco que no sabía de su gusto y buen hacer en ese arte. Os invito a visitar su blog http://vistaspersonales.blogspot.com/, estoy seguro que os gustará.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

sábado, 17 de octubre de 2009

Globos solidarios...


En Chiclana, en el Colegio de La Salle-San José, más de 200 voluntarios de Cáritas han compartido una esperanza y un sueño: que la erradicación de la pobreza esté cada día más cercana.

Durante el día de hoy, 17 de octubre, hemos celebrado el VI Encuentro Diocesano de Voluntarios de Cáritas. Han venido de Algeciras, Tarifa, San Fernando, Medina, Vejer, Cádiz, Chiclana... Ha sido un día de compartir, de convivir, de oración, de reflexión y de aprender todos juntos. El tema elegido para este encuentro ha sido "la crisis" que actualmente estamos viviendo y las respuestas que Cáritas está dando a las personas que la sufren.

Tras celebrar la Eucaristía, hemos escuchado una ponencia muy buena sobre la situación actual de la crisis y su repercusión en la atención que desde Cáritas estamos prestando, y también hemos oído pistas y pautas de cómo debemos avanzar en nuestra forma de actuar. Muy interesante.

Nuestros compañeros de Algeciras nos han cocinado un guiso para chuparse los dedos. Postres caseros y mucha alegría en la sobremesa, han dado paso a uno de los momentos más emocionantes de la jornada: en el patio del colegio hemos leido un manifiesto donde expresamos la necesidad de que todos, políticos, administraciones públicas, entidades sociales, Iglesia, todos, avancemos y trabajemos para que muchas personas no queden en la cuneta de la exclusión y la pobreza.

Y tras el manifiesto una colorida y festiva suelta de globos solidarios. Los globos han simbolizado los anhelos y deseos de que este mundo sea cada vez más humano y solidario. Todos han volado por los cielos de Chiclana para decirle al mundo que hay que arrimar el hombro, que hay mucho trabajo por hacer, que todos contamos y que todos podemos de una forma u otro, colaborar.

Enhorabuena a todos, especialmente a los que han hecho posible esta experiencia solidaria y festiva. A todos, un fuerte abrazo y el deseo de que cada día seamos más en esta aventura de transformar el mundo.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

jueves, 15 de octubre de 2009

Facebook o de lo pequeño que es el mundo...


Conocí Facebook a través de una amiga que es toda una experta en esa red social. Me apunté y cuando entré me quedé en blanco, pues no tenía ni idea de para qué servía en general, ni para qué podría servirme a mí, en particular. No duré ni dos semanas. Me pareció un espacio demasiado "público". Me pareció complicado de configurar para controlar hasta donde podría llegar la información que allí se ofrecía, y si escribía algo en el muro de alguien nadie contestaba y me daba la sensación de hablar con la pared (nunca mejor dicho). No le encontré utilidad y me salí. Sin embargo, una buena razón me hizo volver. La gran razón, lo confieso, es para publicitar el blog. Cada vez que añado una entrada a "Dímelo en el blog" lo cuelgo en Facebook y así más gente puede leerlo. Me lo recomendó, cómo no, mi amiga Pilar.

Hay algo que me llama la atención de Facebook: el gran número de amigos que tiene la gente. ¿En realidad se puede tener tantos amigos? Yo tengo 26 de los que más de la mitad son familia (cuñada, tíos, primos...) o compañeros de trabajo. En realidad, no participo en el "muro" de más de dos o tres amigos, y eso si ellos hacen algun comentario o es su cumpleaños o si ponen alguna broma.

Facebook hace que el mundo sea más pañuelo de lo que es en la vida real. Si buscas un poco, el amigo de tu amigo resulta que es tu vecino o tu médico de familia o una antigua pareja con lo que al final te vuelves a encontrar. Facebook te reencuentra con gente con la que habías perdido el contacto y como no puedes hablar con ella en la vida real pues terminas haciéndolo en lo virtual. Bueno, una amistad al fin y al cabo no se sabe por dónde puede empezar. Y si de combatir la soledad se trata pues Facebook puede ser tan buen comienzo como cualquier otro. Ahora bien, lo mejor es quedar con los amigos, darse un abrazo o un beso, tomarse un café o unas tapas, dar un paseo o ver una película, contarse unos chistes o un problemón, en definitiva tener relaciones de carne y hueso y no de chips y banners.

Bueno, ya sólo me queda colgar este enlace en mi muro y hacer que mi lista de amigos, crezca y crezca. ¿quieres ser mi amigo?

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

lunes, 12 de octubre de 2009

12 de octubre


El doce de octubre de 1492, Cristóbal Colón llegó a tierras americanas dando comienzo, entre otras cosas, a un tiempo de conquista y dominación que se extendió en el tiempo hasta 1898, en la que se liquida el llamado imperio español con la pérdida de Cuba y Puerto Rico. El hecho de que Colón llegara ese día a tierras, que luego se llamaron americanas, dio lugar a que nuestra fiesta nacional sea ese día. Al doce de octubre se le ha llamado "día de la raza", "día de la hispanidad" y, en la actualidad, fiesta nacional a secas, y no olvidemos que es también el día de la Virgen del Pilar, que es también patrona de Zaragoza y de la Guardia Civil. Muchas cosas para tan poco día.

Nos queda lejos el desfile en la Villa y Corte y nos queda lejos Zaragoza y sus fiestas, me alegro por los zaragozanos, por la Guardia Civil y por todos los que han disfrutado de un día libre y lo siento por los que hayan tenido que trabajar en día festivo. Para nosotros el doce de octubre ha sido un día de playa estupendo, como lo fue el de ayer y el de antes de ayer. Día de descanso, de baños en el mar y de paseos tranquilos.

No, mo me olvido, sobre todo hoy es el día de las "Pilares", madres, hijas, amigas, compañeras de trabajo, ellas son las más importantes hoy 12 de octubre. A todas muchas felicidades y muchos días festivos aunque sean laborables.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

Nota: La foto es de Cristóbal Colón en la playa de La Caleta de Cádiz del cuarteto de carnaval "Se coló Colón".

domingo, 11 de octubre de 2009

Trabajamos por la justicia...



Nunca me ha gustado el uso peyorativo que de la palabra "caridad" se hace en la actualidad. Se la contrapone a la palabra moderna llamada solidaridad. La primera se suele identificar con un tipo de ayuda asistencialista vinculado a personas religiosas anticuadas y la segunda con la ayuda a los demás bien hecha. Y creo que ninguna de las dos posturas son correctas al cien por cien.

En el libro "Sonrisas de Bombay" que he leído recientemente, el autor contrapone la práctica solidaria de su ONG a la palabra caridad que desarrollan otras instituciones en la India. Su solidaridad la define como promoción, como educación, como el famoso adagio chino "dar la caña y no el pez", frente a la caridad de darlo todo hecho, de "dar de comer", simplemente y adormecer las potencialidades que todo ser humano tiene. Me molestó dicho planteamiento, no me parece justo definirse desmereciendo a otros y menos si el planteamiento no es correcto.

Por mis creencias y mi profesión tengo otra idea y otra experiencia de la palabra caridad. Desde que Jesús de Nazaret salió por los caminos de Galilea, liberando a aquellos con los que se cruzaba por los caminos de Israel, hasta la actualidad, una gran corriente de caridad ha llenado el mundo. Es verdad que, en muchos casos, los hombres hemos desdibujado el verdadero sentido de la caridad evangélica que no es otra que amor más justicia. El amor sin justicia y la justicia sin amor, no tienen, cabida en la palabra caridad. Y por eso cuando le hemos quitado al amor la justicia, el resultado ha sido un grave asistencialismo que ha enpequeñecido el mensaje evangélico y ha hecho flaco favor a los hombres y mujeres que han necesitado ayuda alguna vez, y cuando le hemos quitado el amor a la justicia la práctica ha podido volverse fría y sin corazon, con el riesgo de caer en el juicio y la condena.

Cáritas, la institución donde trabajo, tiene como lema: "Trabajamos por la justicia". Esto conlleva una labor a favor de los colectivos más desfavorecidos de la sociedad que tiene en su trabajo una tarea implícita de denuncia de las causas que han originado la injusticia de la pobreza y la exclusión. No solo buscamos actuar sobre las consecuencias sino también sobre las causas que la han originado para que no vuelvan a suceder más.

Es verdad que, como realidad humana, a veces hemos actuado más en el sentido peyorativo de la palabra caridad que he mencionado más arriba, y quizás hemos contribuido a su mala acepción, pero en los últimos años se ha hecho un gran esfuerzo para que la caridad sea amor más justicia y no un pálido reflejo de lo que tiene que ser.

En Cáritas damos, nos gusta dar la caña y no el pez, pero si hay que dar el pez, los damos y luego damos la caña pero también buscamos un lugar en la orilla para que la persona pueda pescar y aún vamos más allá, trabajamos para que haya peces en el mar.

Nuestra práctica se remonta a lo que Jesús hacía con los pobres y enfermos, los miraba a los ojos, los tocaba aún siendo leprosos o impuros, los tomaba de la mano y los levantaba, los ponía en pie, los volvía al camino, los sanaba y luego los dejaba marchar, no les pedía nada a cambio, no les obligaba a seguirlo, eran libres de su esclavitud y libres para ir donde quisieran.

Creo que la palabra solidaridad quiere significar lo mismo que caridad: ponerse al lado de los que necesitan ayuda, con, junto y para ellos, dándose de forma desinteresada y buscando el bien integral del otro, sin manipulación, proselitismo, imposición, compartiendo lo que se es y lo que se tiene. Enfrentar una a la otra no me parece correcto, pues confunde y divide y eso está en contra de ambas palabras. Y no es justo además presentar alguna acción a favor de los otros bajo la palabra solidaridad simplemente para hacerla parecer moderna. Cada uno es lo que es y no debemos definirnos a costa de los demás.

Bueno, creo que me he enrollado más que en ninguna otra entrada anterior. Será que me tira el tema.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

sábado, 3 de octubre de 2009

Cuentame cómo paso...


No, queridos lectores, no os voy a contar algo de mi vida pasada y como recurso uso el título de esa famosa serie de televisión. Voy a hablaros directamente de "Cuéntame cómo paso". Tanto Inés como yo la hemos seguido desde sus inicios en el año 2001. La vida de los Alcántara ha sido para nosotros una compañía a lo largo de los últimos ocho años. Fielmente, los jueves, nos hemos plantado frente al televisor para ver a la otra "familia". Sus historias, algunas divertidas y otras menos, le han puesto imágenes a algunos años de la historia de España que a nosotros nos pilló más jóvenes y que trascurren desde los últimos años del franquismo y los primeros de la democracia.

Nací en el año 1967 y, si me comparo con los personajes de la serie, estoy a caballo entre Toni, el hijo mayor y Carlitos, el pequeño. Me reconozco en algunas de sus peripecias y, especialmente en el choque generacional que se da entre padres e hijos en un tiempo en el que la libertad se abría camino a trompicones.

Las relaciones entre los miembros de la familia nuclear, de éstos con las respectivas familias políticas, la de todos con los vecinos y amigos, con los compañeros de trabajo, con las autoridades etc, etc, tienen poco de ficción y mucho de realidad. En una España que salía de un túnel oscuro, la luz que se veía al final deslumbró a muchos y se anduvo a tientas un tiempo. Luego todo se fue aclarando y la emoción de alcanzar la libertad y la democracia constituyen para todos una de las etapas más interesantes de la historia de este país.

Los Alcántara son la sublimación de los González, de los Jiménez, de los Ramírez, y de tantas y tantas familias que pasaron de la dictadura a la democracia intentando salvaguardar su identidad pero sin dejar de montarse al carro de la modernidad. Muchas lo han conseguido, algunas se quedaron en el camino. Sin moralizar, a través de los Alcántara, vemos cómo se superaron muchas barreras, muchas trabas, muchos fundamentalismos y arcaismos, muchas intolerancias que han contribuido de forma inequívoca a que las familias que conforman la sociedad española sean más tolerantes, libres y democráticas.

Sobre la canción que hicieron famosa Formula V, Ana Belén, Pitingo y ahora Rosario Flores han hecho su banda sonora, que para nosotros ha sido la banda sonora de los recuerdos y de nuestro ayer. Os la dejo, interpretada por Pitingo que es la que más nos ha gustado hasta ahora.



De alguna manera o de otra, todos somos alguien de los Alcántara.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.
Imagen propiedad de RTVE.