viernes, 31 de julio de 2020
Una tarde en Béjar
Llegamos a Béjar con objeto de hacer noche antes de continuar viaje a Bilbao. Llegamos a la hora de comer y, tras almorzar y descansar, nos dimos un paseo por esta ciudad salmantina que conserva vestigios de un pasado más glorioso y señalado.
Alojados cerca de la antigua estación de tren, el Hotel Casa Beletri cuenta con todo aquello que se necesita para descansar si vas de camino como era nuestro caso. Desde la estación, hay una bonita vista del Béjar antiguo. Al atardecer, en la panorámica destacan la muralla medieval, el imponente palacio de los Duques de Béjar y los campanarios de varias iglesias. El tren que ayudó a Béjar en su famosa industria a textil ya no llega hasta este lugar y ahora la estación es poco más que un nostálgico recuerdo.
Paseamos por el casco histórico y pudimos encontrar unas interesantes calles porticadas, la iglesia gótica de El Salvador, el palacio ducal, hoy convertido en instituto de enseñanzas medias, el teatro Cervantes y la escultura de Don Quijote y Sancho Panza en la plaza donde se ubica. Nos sorprendió una representación del ingenioso hidalgo y su lacayo aquí en Béjar, pero una cartela se encargó de recordarnos que Cervantes dedicó su novela al Duque de Béjar, su mecenas y que es nombrado al comienzo de la novela.
Una tarde en Béjar no da para mucho más. Supongo que con más tiempo, la ciudad ofrece más atractivos. Siempre hay que dejar algo que ver para tener un motivo para volver.
Hasta la próxima, suerte y bendiciones.
domingo, 29 de diciembre de 2019
Siempre nos quedará París...
22 años después he podido volver a París, la ciudad de las luces, del amor, del cine o de lo que queráis, porque París es todo eso y más. Para aquellos que la conozcáis, coincidiréis conmigo que es una de las ciudades imprescindibles y que, al menos, si las circunstancias te
lo permiten, hay que visitar al menos una vez en la vida. Si aún no habéis tenido la oportunidad de conocerla, entonces, os deseo que algún día podáis hacerlo, París nunca defrauda.
Aterrizamos temprano en el Charles de Gaulle y un shuttle nos llevó hasta nuestro hotel en el distrito Ópera (rue Caumartin) en unos 45 minutos. Esta zona de París está muy bien situada, casi en el centro del centro. Desde Ópera se accede a todo muy fácilmente por tener paradas de metro muy cerca y la Gare de Saint Lazare que conecta con trenes de cercanías, metro y autobuses, aunque si vienes de turismo lo mejor en París es andar. Pasear por sus parques, calles, bulevares, las orillas del Sena, todo en París está llamado a ser recorrido a pie para no perderte ni un solo detalle,
En París, casi todo merece la pena, pero hay algunos lugares que no debes perdertes. Son los imprescindibles. Son aquellos que todo el mundo asocia a París: la torre Eiffel, el Museo del Louvre, los jardines de Luxemburgo, el Panteón, el Sacre Coeur, Notre Dame... Hay muchos más porque, como os he dicho antes, París es París. Sin embargo, hay otros que, aún no siendo tan "famosos" también encantan a sus visitantes si te topas con ellos. A nosotros nos ocurrió con galerías y pasajes cubiertos que, llenos de tiendas, restaurantes, museos y otras sorpresas, fascinan por su originalidad y encanto. Hay más pero nosotros solo visitamos el Passage des Panoramas en el boulevard de Montmartre y también el pasaje de Eduardo VII que contiene una estatua ecuestre del monarca inglés que le da nombre. Son lugares que pasan desapercibidos pues pasan por ser un simple portal en una calle, pero cuando te adentras en ellos te atrapan y se encandilan.
Con respecto al alojamiento, en esta ocasión nos decidimos por un apartamento en lugar de un hotel. Cada vez creo que, al viajar con familia, es la opción más acertada por permitirnos desayunar y cenar algunos días en los que el cansancio hizo mella en nosotros.
Hasta la próxima, suerte y bendiciones.
Con respecto al alojamiento, en esta ocasión nos decidimos por un apartamento en lugar de un hotel. Cada vez creo que, al viajar con familia, es la opción más acertada por permitirnos desayunar y cenar algunos días en los que el cansancio hizo mella en nosotros.
Para comer, París tiene de todo. Nosotros nos decantamos por fiarnos de los que otros visitantes dejaban escrito en TripAdvisor y lo que la ciudad nos sugirió allí donde nos pillaba a la hora de almorzar y cenar. De lo que más nos gustó os puedo recomendar La Taverne de l'Olympia y L'artiste en Montmartre. En ambos degustamos comida francesa a buen precio y con un trato exquisito, especialmente en L'artiste.
22 años después he podido volver a París, la ciudad de las luces, del amor, del cine y de la música. Os dejo para terminar un vídeo con una canción de Cole Porter dedicada a París... espero que os guste...
Hasta la próxima, suerte y bendiciones.
domingo, 6 de octubre de 2019
Cenizas en los ojos...
El volcán estalló a primeros de agosto. Durante los meses previos, el calor había sido era sofocante y, aunque todo en el ambiente hacía presagiar una catástrofe, nadie pensaba que la montaña reventara de una manera tan brutal. En el primer momento hubo pocas bajas, dolorosas, pero comprensibles por estar cerca de la erupción. Sin embargo, lo peor llegó después. Fue la ceniza, pequeños jirones de fuego que, a gran velocidad en la explosión y lentamente después, empezaron a flotar en el ambiente sin que nada ni nadie pudiera evitarlo.
En las siguientes semanas, una vez la lava de dejó de manar, se inició la reconstrucción de las casas, las carreteras, las escuelas. Parecía que la normalidad podría volver a imponerse en las laderas del volcán, pero era solo un espejismo o una esperanza, pues la ceniza seguía ahí, flotando en el aire, cubriendo parques, tejados y la vida de todos, ocultando los rayos de sol y entristeciendo todo a su alrededor.
A comienzos de enero, la prensa local reveló que los dirigentes políticos conocían un informe que había alertado de la erupción del volcán, pero que la evacuación fue desechada por su elevado coste. Las investigaciones posteriores concluyeron que los beneficios económicos y electorales que les reportó la nueva legislación sobre situaciones de catástrofe, fue elevadísima.
Si hoy, tres años después de la erupción, visitas los alrededores del volcán, solo la tristeza que dejó la ceniza se puede ver en los ojos de los habitantes.
Si hoy, tres años después de la erupción, visitas los alrededores del volcán, solo la tristeza que dejó la ceniza se puede ver en los ojos de los habitantes.
domingo, 24 de diciembre de 2017
Feliz Navidad...!!!
Un año más, os envío mi sincera felicitación de Navidad. En estos días del año en los que tenemos presente el hecho del nacimiento de Jesús, me gustaría desearos todo lo que Jesús nos quiso ofrecer al venir a vivir con nosotros. Os deseo PAZ. Paz para el mundo en general y paz para vosotros en particular. Que la construyamos desde el perdón, el diálogo y la tolerancia. Os deseo ESPERANZA. Esperanza de que mejoremos en humanidad, en justicia y en fraternidad. Os deseo AMOR. Amor para acoger, ayudar y comprender a los demás como nos gustaría que nos acogiesen, ayudasen y comprendiesen a nosotros. Con estos tres deseos creo que ya es suficiente. Si se hacen realidad, la felicidad aumentará de forma exponencial y la verdadera Navidad será más real.
Feliz Navidad a todos y que Dios os tenga en la palma de su mano...
Hasta la próxima, suerte y bendiciones.
Feliz Navidad a todos y que Dios os tenga en la palma de su mano...
Hasta la próxima, suerte y bendiciones.
martes, 31 de enero de 2017
Desde Cádiz a Sevilla...
Desde el mes de septiembre pasado hemos intentado renovarle el DNI a nuestro hijo, pero las agendas de las comisarías de la provincia de Cádiz llevan saturadas meses y, forzosamente, tuvimos que concertar cita en una comisaría de Sevilla. Allí nos fuimos el pasado sábado y de manera puntual y eficaz, en menos de 15 minutos, conseguimos el DNI y el pasaporte de nuestro hijo. Así de esta forma, promocionado por el Ministerio del Interior, pudimos disfrutar de una estupenda visita a la comisaría de policía del barrio de los Remedios de Sevilla.
Verlo así es la forma positiva de plantear la situación pero, realmente, haber tenido que ir a otra provincia a tramitar documentos oficiales obligatorios es una verdadera verguenza, pues al trastorno de tener que trasladarnos a otra provincia, con el tiempo que hay que emplear en desplazamiento, hay que añadir el gasto de pasar el día fuera, especialmente el peaje. Lamentablemente, a pesar de las protestas de los ciudadanos, los responsables de la comisaría de Cádiz, parecen ser sordos, pues, a día de hoy, las agendas siguen estando saturadas. A finales de año, me toca renovar mi DNI, espero que esta cuestión haya mejorado, si no me veré abocado de nuevo a volver a Sevilla.
Ahora bien, como lo que ahora se lleva es convertir las debilidades en fortalezas, decidimos transformar una peregrinación forzosa a Sevilla, en un día en familia para pasear y disfrutar de una ciudad espectacular. Con un tiempo soleado alejado de las frías temperaturas de días pasados, aprovechamos para tomar un apertivo al sol, hacer unas cuantas fotografías y cambiar de aires.
Hasta la próxima, suerte y bendiciones.
viernes, 13 de enero de 2017
50 años, toda una vida...
No he publicado nada en este blog desde hace justo un año. El motivo de esta larga ausencia no viene ahora al caso, quizás lo cuente algún día, quizás no. Lo dejaremos ahí como un deseo, no una promesa.
Volviendo al principio, decía que no escribía nada en "Dímelo en el blog" desde hace un año con motivo de mi 49 cumpleaños. Pues bien, hoy vuelvo sobre lo mismo para celebrar en la red que he llegado al medio siglo. Tal y como está la ciencia de avanzada, muchos podréis decir que tampoco es para tanto, que hoy, a poco de que te esmeres, llegas no al medio siglo, sino al siglo entero, pero yo creo que, tal como está el mundo, de loco y de incierto, llegar a los cincuenta no es para desmerecer.
No hubo grandes fastos a los cuarenta y nueve y tampoco los va a haber a los cincuenta. Serán los propios de estas celebraciones que están más que bien, aunque siempre hay una sorpresa que hace la que ilusión siga viva. Sean los que sean, todo lo agradezco porque todo proviene de corazón.
De las cinco décadas que llevo a mis espaldas, puedo decir que la mejor de todas es la que vivo en cada momento. Es verdad que de la primera, la de la tierna infancia, conservo pocos recuerdos... sobre todo retazos felices y sueltos de vida familiar y escolar. Del paso por la adolescencia, en mi segunda década, destacaría la sensación de salir a la superficie tras permanecer sumergido casi sin poder respirar. En la tercera, completé mi formación y comencé mi andadura profesional. Tras tres décadas creciendo, llegamos a la cuarta que es especial, bueno, en realidad es la mejor, porque en ella formé mi propia familia y eso es para mí lo más importante. La última, fruto de los estudios y esmeros de las anteriores, ha podido contemplar lo que hoy soy. En cada década ha habido de todo, momentos estupendos y otros menos, pero de todos he aprendido y todos forman parte de mí. Por estas cinco décadas, solo puedo decir a la familia, amigos, compañeros de estudios y trabajo... ¡GRACIAS!
Ahora queda el camino hacia el siglo completo. Lo hago sin miedo al futuro, más bien con la esperanza de que mucho bueno está por venir y con curiosidad de qué puede esperarme a través de las páginas del almanaque. Espero que estéis ahí para verlo y compartirlo conmigo.
Ahora queda el camino hacia el siglo completo. Lo hago sin miedo al futuro, más bien con la esperanza de que mucho bueno está por venir y con curiosidad de qué puede esperarme a través de las páginas del almanaque. Espero que estéis ahí para verlo y compartirlo conmigo.
Os dejo, me voy de cumpleaños... espero que nos veamos pronto...
Suerte y bendiciones...
Suerte y bendiciones...
viernes, 15 de enero de 2016
49 años y un día...
Ayer, 14 de enero celebré mi 49 cumpleaños. Transcurrió como cualquier otro día laborable a excepción de las sinceras y alegres felicitaciones de familia, amigos y compañeros. A todos os doy las GRACIAS por acordaros de mí (gracias a Facebook también que ayudó bastante a que esta fecha se haga notar).
Ya se ha escrito bastante sobre esto de cumplir años. Yo también lo he hecho en este blog en años anteriores, así que no me voy a enrollar ni reiterar. Solo os diré, seguro que me repito, que cumplir años para mí es saber que sigo vivo, que me mantengo en el camino y que conservo las fuerzas para contarlo. Hasta ahora, no reniego del paso del tiempo (bueno, a veces cuando aparecen "minigoteras"), lo considero absurdo pues ir contra la ola solo te conlleva un revolcón. Así que lo que me aplico es intentar navegar sobre la cresta y disfrutar del viaje y del paisaje.
Como ayer fue un día laborable he trasladado las pequeñas celebraciones al fin de semana. Habrá que improvisar y ponerle un poco de imaginación, quizás le de al play y baile bajo las estrellas, no sé, algo se me ocurrirá, y como soy de gustos sencillos seguro que quedaré más que satisfecho.
En fin, amigos, lo dicho, muchas gracias de nuevo y os espero, al menos, el próximo año... que ya será el cumpleaños del medio siglo.
Hasta la próxima, suerte y bendiciones.
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