domingo, 7 de julio de 2013

Hola y adiós...


El camino de la vida está lleno de momentos en los que decimos "hola" y también de ocasiones en los que nos toca decir "adiós". Nuestro propio proceso evolutivo nos hace decir "hola" a la infancia, a la adolescencia, a la juventud, a la madurez..., a la vez que, de forma simultanea, le vamos diciendo "adiós" a esas mismas etapas cuando avanzamos inexorablemente hacia la siguiente.

Igualmente, saludamos, dando la bienvenida, a muchas personas con las que recorremos parte del camino, a la vez que nos despedimos, de buen grado o no, a otras. En este ir y venir de personas, etapas, estados o situaciones, algo se nos va quedando grabado en la mente y el corazón que nos va configurando poco a poco hasta llegar a ser lo que somos en cada momento. Somos lo que somos, fruto de lo que otros nos han aportado, afectado o dejado en herencia.

En este ir y venir de "holas" y "adioses" en muchas ocasiones el "hola" que presuponemos una oportunidad puede ser algo que no nos va a venir bien y el "adiós", que se identifica con una situación que nos hace daño, por el contrario nos será altamente positivo, por que lo que se despide era más que un incordio y un estorbo para crecer y seguir avanzando por la senda vital. A veces, nos aprovecha más desapegarnos de algo que incorporar algo nuevo.

En este ir y venir de "holas" y "adioses" no debemos encorsetarnos ni dejarnos llevar por nada ni por nadie. Rompo una lanza por el adiós a tanta estupidez, a tanto artificio y a tanto montaje social que nos lleva y nos trae sin nosotros querer. Y os invito a decir "hola" con mayúsculas a todo aquello que nos llega nuevo para aportarnos felicidad, libertad y espontaneidad. Anclados en la costumbre solo envejecemos prematuramente. Cimentados en aquello que no nos aporta nada solo malgastamos todo aquello que somos.

Aunque los tiempos en general sean adversos, en particular, en la historia personal de cada uno de nosotros, podemos mantener viva la actitud de admitir novedades y de aceptar que, aunque, los años nos vayan templando, aún tenemos mucho que vivir y descubrir.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.