lunes, 21 de diciembre de 2009

Un villancico llegado de lejos...

Hace años escuché una canción por casualidad en una tienda de regalos. Al preguntar al dependiente sobre la misma, me dijo que la cantante era Lorena Mckennitt y me enseñó la carátula del disco que la contenía. Me era totalmente desconocida, pero como la música me resultó tan bonita y emocionante, decidí investigar. Lorena Mckennitt resultó ser una famosa cantante canadiense de ascendencia escocesa e irlandesa, intérprete de arpa y piano y la canción era un villancico tradicional inglés llamado "God rest ye, merry gentlemen" (Que Dios os guarde, alegres caballeros). La versión que Mckennitt hacía del villancico se encuentra en un disco titulado "A winter garden" (Un jardín de invierno) y es una de las miles de versiones que se ha hecho del mismo desde hace siglos. La tradición cuenta que nació en el siglo XV y desde entonces se convirtió en uno de los villancicos más populares en lengua inglesa, hasta tal punto que Charles Dickens lo incluyó en su famoso "Cuento de Navidad".

La melodía me pareció muy bella, y, la letra lo es aún más. Es en sí una felicitación navideña de gran belleza. Así que este año, "God rest ye, merry gentlemen", es la felicitación navideña que he decidido ofreceros. Os dejo la traducción del mismo y dos enlaces, uno a la versión que escuché por primera vez, y el segundo una interpretación que hace una coral infantil también estupenda. Espero que os guste, y sobre todo, Feliz Navidad a todos...

Que Dios os guarde, alegres caballeros,
no dejad que nada os perturbe.
Recordad que Cristo, nuestro Salvador,
nació el día de Navidad
para salvarnos del poder del mal
cuando estuvimos en el camino equivocado.
¡Oh, noticias de bienestar y regocijo!
De Dios, nuestro Padre Celestial,
vino el ángel bendecido
y a unos pastores trajo noticias que en Belén
había nacido el llamado Hijo de Dios.
¡Oh, noticias de bienestar y regocijo!
No temed, dijo el ángel, no dejad que nada os asuste,
en este día nos ha nacido un Salvador
de la Virgen pura y brillante
para liberar del poder y el vigor del mal
a todos los que confían en Él.
¡Oh, noticias de bienestar y regocijo!
Y cuando llegaron a Belén
donde se encontraba nuestro Salvador
le encontraron en el pesebre
donde los bueyes se alimentaban de hierba.
Su madre María se arrodilló y al Señor le rezó.
Oh, noticias de bienestar y regocijo.
Que Dios os guarde, alegres caballeros,
no dejad que nada os perturbe.
Recordad que Cristo, nuestro Salvador,
nació el día de Navidad.




Hasta la próxima, suerte y navideñas bendiciones...

1 comentario:

pilardepiedra dijo...

Me ha encantado Antonio. Es precioso, muchas gracias por este regalito.
Feliz Navidad a ti, tu familia y a tus seguidores de tu maravilloso blog.
Todos vosotros, compañeros seguidores de "Dímelo en el Blog", saludos y a continuar aprendiendo de Antonio, que es un gran maestro. FELIZ NAVIDAD