jueves, 18 de marzo de 2010

19 de marzo, San José


El 19 de marzo se celebra el día de San José. De él sabemos que fue el esposo de María, que era el padre "adoptivo" de Jesús y que tenía una carpintería. Pero ¿qué más sabemos de San José? Poco, muy poco. Salvo en los relatos de infancia (Mateo y Lucas), José de Nazaret no aparece en los Evangelios. En dichos relatos se nos cuenta que, sobre todas las cosas, San José era un hombre profundamente creyente, hasta tal punto, que se fio de María cuando le dijo que Dios le había dado un hijo, aceptó desposarla y hacerse cargo del niño que llevaría por nombre Jesús. Viajó a Egipto con su familia huyendo de Herodes y fue con María al Templo de Jerusalén a buscar a Jesús cuando él se quedo allí después de celebrar la Pascua. Y nada más. El resto lo aporta la tradición y la veneración por un personaje tan presente y tan desconocido a la vez.

Hay una corriente de interpretación bíblica que piensa que San José y Jesús pensaban de manera distinta, muy distinta. En el Evangelio de Lucas, en el capítulo 4, Jesús aparece en la sinagoga leyendo el libro del profeta Isaías en el que Dios habla de la liberación y la proclamación del año de gracia del Señor, pero Jesús, ha omitido el último versículo que habla de la "ira y la venganza de Dios" para los no judíos. Con esta omisión, Jesús abre la Buena Noticia a todos y no sólo a los israelitas. La reacción del auditorio no se hizo esperar con la pregunta ¿pero no es este el hijo de José? que viene a sonar a ¿cómo dice éste estas cosas siendo hijo de José? Según Lucas 1, 27, José era de la Casa de David, con lo que debía poseer una mentalidad tradicional y nacionalista. Algunos se atreven a pensar que estuvo cercano a los "zelotes" y que tuvo que morir en alguna de las revueltas que sucedieron en Galilea en los años 20 del siglo I.

Si esto es así, Jesús y su padre, como la gran mayoría de los padres y los hijos, tuvieron que tener sus diferencias, especialmente en lo que concierne a la forma de entender la liberación que Dios promete a su pueblo. Jesús desde la apertura de la salvación a todos los hombres y con medios pacíficos y José desde la exclusividad de Israel y desde la "ira y la venganza de Dios". Seguramente María, como la mayoría de las madres, sería la mediadora, y se salvaguardaría la paz del hogar de Nazaret. Al menos así lo quiero creer.

En honor a San José y, al delicado papel que le tocó jugar, quiero reconocer la difícil tarea que supone ejercer como padre para que, aunque unos y otros piensen de manera diferente, el respeto y el entendimiento entre ambos no falte nunca y tampoco una buena madre mediadora llegado el caso.

Felicidades a todos los padres, y por supuesto a los que se llaman José, Josefa, Josefina, etc.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Bueno Antonio,

en primer lugar "felicidades papá";
No es que seas al mío claro está!!
que el mío es el que Dios me da,
sino de ese, tu hijo, querido Antonio Juan!!

Realmente quería hacerte un apunte sobre San José, lo que pasa es que me han salido unas rimas de esta que estemos estudiando en clase.
Me considero devoto de San José, siempre me ha gustado esa figura, y ahora mismo estaba hablando sobre el con mi padre. Y es que hace poco nos leímos un libro sobre el "La sombra del Padre". Creo que te lo había comentado, y es que te lo recomiendo.

Ahora que la gente lee tantas cosas de autoayuda, nadie se para a pensar en que una buena auto ayuda sería imitar a José.

Bueno eso, que si llega a tus manos... hojealo!!

Un abrazo!! Daniel

Dímelo en el Blog dijo...

Daniel:
Gracias por la felicitación, por el comentario, por la poesía y por la recomendación bibliográfica que haces sobre la vida de San José. Me alegra que te hayas animado a compartir tu comentario en blog. Suerte y bendiciones.