domingo, 17 de agosto de 2008

Carranza Barbecue Party


Un año más el Trofeo Carranza deja tras de sí una jornada de barbacoas playeras. Por suerte o por desgracia, desde mi ventana puedo contemplar todo el dispositivo de preparación de esta "fiesta", su desarrollo y sus consecuencias. Durante toda la mañana pandillas de jóvenes y menos jóvenes van plantando sus sombrillas y banderas en la playa para tomar posiciones. A lo largo de la tarde, los encargados del avituallamiento van apareciendo con las sillas, las neveras, las barbacoas y bebidas. Y cuando cae el sol empieza el espectáculo. Se encienden las barbacoas y el humo de los pinchitos, los filetitos y salchichas inundan el cielo de Cádiz y las viviendas de los que por aquí vivimos. Hasta aquí, bueno, podría pensarse que, si todo acabara ahí, no estaría mal. Sin embargo, a menudo que avanza la noche, la cosa se va complicando. Las pandillas de los rezagados jalean las calles que dan acceso a la playa. Colas de coches con ingenuos conductores buscan inútilmente aparcamiento. Pero lo peor está por llegar. Sobre la medianoche, las cervezas y tintos de verano que se han bebido buscan la salida natural de su cuerpo y ¿dónde hacerlo? pues la respuesta es debajo de mi ventana. Hasta altas horas de la madrugada mi calle se convierte en el aliviadero público más concurrido de la noche. Luego vendrá el éxodo. Sobre las seis de la mañana el altavoz de la playa invita educadamente a los asistentes a abandonar la playa. A grito pelado ellos dejan la fiesta y nosotros el sueño. El ruido de las motos, los gritos, las carcajadas completan el amanecer del día de hoy. Y de postre tenemos el olor al abrir la ventana por la mañana y, lo que, al principio, era olor a pinchitos y filetitos ahora se ha convertido en algo menos mencionable. Como noticia de última hora, mi mujer que acaba de volver de la farmacia me cuenta que, por segundo año consecutivo, el cristal del portal de mi casa ha amanecido hecho añicos.

Así lo vivimos nosotros. Otros que opinen sobre lo divertido que son las barbacoas, lo beneficioso que es para la ciudad, para la hostelería y para el Ayuntamiento.

Por cierto, enhorabuena al Cádiz C.F. por su Trofeo.

Hasta la próxima. Suerte y bendiciones.