lunes, 15 de septiembre de 2008

En el fondo de la caja...


Ha llegado el 15 de septiembre y las vacaciones llegan a su fin. Este año han sido estupendas, bueno, en realidad casi todos los años lo son. Pero este año tengo esa sensación más acentuada. Como colofón a unas vacaciones llenas de actividades extraordinarias (ver las anteriores entradas del blog) el pasado jueves tuvimos la oportunidad de viajar en el Vapor del Puerto por la Bahía de Cádiz en un paseo que, de forma divertida y amena, nos hacía revivir el asedio francés en el año 1808. Cádiz es una ciudad que aparece maravillosa ante nosotros por tierra, por aire y por mar, especialmente por mar. Si no me creen hagan lo posible por navegar alrededor y luego me cuentan.

Ahora tengo por delante un nuevo curso, un nuevo año laboral. Después de un buen período de descanso no hay problemas por volver a trabajar. Otros años he tenido mayor resistencia a la vuelta. Este año no.

La propuesta que me he hecho para este curso es no perder el espíritu de las vacaciones aunque estemos trabajando. No sé si me explicó. Algo así como salpicar de pequeños momentos lúdicos y festivos los días de trabajo. Romper la rutina de los perídos laborales y darles pinceladas de color en forma de excursiones, reuniones con amigos, paseos fuera de los recorridos rutinarios, etc... Espero poder lograrlo, seguro que mi hijo y mi mujer tienen algunas estupendas propuestas.

Cuentan que cuando Epimeteo abrió la caja de Pandora sólo quedó en el fondo la esperanza. Ahora que se abre un nuevo curso, seguro que saldrán alguna que otra calamidad. Menos mal que final está la esperanza, que no es otra que dentro de once meses un nuevo mes de vacaciones nos espera. Mientras, pequeñas esperanzas nos harán más corta la espera.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.