jueves, 15 de octubre de 2009

Facebook o de lo pequeño que es el mundo...


Conocí Facebook a través de una amiga que es toda una experta en esa red social. Me apunté y cuando entré me quedé en blanco, pues no tenía ni idea de para qué servía en general, ni para qué podría servirme a mí, en particular. No duré ni dos semanas. Me pareció un espacio demasiado "público". Me pareció complicado de configurar para controlar hasta donde podría llegar la información que allí se ofrecía, y si escribía algo en el muro de alguien nadie contestaba y me daba la sensación de hablar con la pared (nunca mejor dicho). No le encontré utilidad y me salí. Sin embargo, una buena razón me hizo volver. La gran razón, lo confieso, es para publicitar el blog. Cada vez que añado una entrada a "Dímelo en el blog" lo cuelgo en Facebook y así más gente puede leerlo. Me lo recomendó, cómo no, mi amiga Pilar.

Hay algo que me llama la atención de Facebook: el gran número de amigos que tiene la gente. ¿En realidad se puede tener tantos amigos? Yo tengo 26 de los que más de la mitad son familia (cuñada, tíos, primos...) o compañeros de trabajo. En realidad, no participo en el "muro" de más de dos o tres amigos, y eso si ellos hacen algun comentario o es su cumpleaños o si ponen alguna broma.

Facebook hace que el mundo sea más pañuelo de lo que es en la vida real. Si buscas un poco, el amigo de tu amigo resulta que es tu vecino o tu médico de familia o una antigua pareja con lo que al final te vuelves a encontrar. Facebook te reencuentra con gente con la que habías perdido el contacto y como no puedes hablar con ella en la vida real pues terminas haciéndolo en lo virtual. Bueno, una amistad al fin y al cabo no se sabe por dónde puede empezar. Y si de combatir la soledad se trata pues Facebook puede ser tan buen comienzo como cualquier otro. Ahora bien, lo mejor es quedar con los amigos, darse un abrazo o un beso, tomarse un café o unas tapas, dar un paseo o ver una película, contarse unos chistes o un problemón, en definitiva tener relaciones de carne y hueso y no de chips y banners.

Bueno, ya sólo me queda colgar este enlace en mi muro y hacer que mi lista de amigos, crezca y crezca. ¿quieres ser mi amigo?

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.