domingo, 14 de octubre de 2012

En un lugar de la Alameda de Cádiz


En la Alameda Apodaca, unos de los lugares más bonitos de Cádiz, aún pervive el local que albergó  durante años "La Colonial", que cuando la conocí era bar de copas y ahora, en su nueva etapa, además de copas, es también un bar de tapas, música y, según reza en su publicidad, de mucho más. Yo solo puedo dar fe de sus copas y de su música tanto en la antigua etapa como en la nueva, del resto no.

Conocí "La Colonial" hace muchos años, cuando Marie France y su marido Marcelino regentaban el local. Había sido una antigua cochera pero, gracias al arquitecto Julio Malo de Molina, autor del proyecto, aquel lugar se convirtió en el local más singular y elegante de la noche de Cádiz. Su interior respondía a su nombre, un lugar de venta de artículos "coloniales" con estantes de madera llenos de productos venidos de América, de libros, revistas, botellas raras... Era un lugar con un incuestionable encanto, que unido al trato de sus dueños, la música que sonaba y el entorno que lo rodeaba lo hacía un lugar al que era difícil resistirse.

"La Colonial" fue testigo, tanto su interior en invierno, como su terraza en verano, de innumerables veladas con amigos. Sus paredes han sido testigos de maravillosas reuniones y encuentros. Ir allí siempre era garantía de haber elegido bien si se quería tomar una buena cerveza o una bien servida copa acompañada de animada conversación. Si sus paredes hablaran podrían contar innumerables secretos y confidencias, aunque estoy seguro que no lo harán, por que los lugares elegantes lo son, entre otras cosas, por saber ser discretos.

En la actualidad "La Colonial" ha cambiado de dueños, y aunque ahora es "La nueva Colonial", el local sigue conservando la esencia de lo que fue y su terraza en plena Alameda sigue siendo, para las noches de Cádiz, una maravillosa opción.

Esta entrada está dedicada a Jesús, Juan Antonio, Elena y Daniel, pero especialmente a Agnes, Agnes semper... excepcionales amigos de "La Colonial".

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La verdad es que había oído hablar de La Colonial pero no he ido nunca. Después de leerte, sin duda es una visita obligada. Gracias por la recomendación.