lunes, 13 de diciembre de 2010

San Juan de la Cruz


San Juan de la Cruz fue un "ave raris" en la época que le tocó vivir. Todos los místicos lo son, por que ven más allá y, entonces, pueden ir más allá, y siempre se salen de los límites que impone el tiempo y la sociedad en la que viven. Juan de Yepes Álvarez como se le conoció en el siglo, nació en una familia pobre de la España del siglo XVI, estudió de "caridad" con los jesuitas antes de profesar en los Carmelitas Calzados y de conocer a Teresa de Cepeda, más conocida como Santa Teresa de Jesús. A partir de este encuentro, recorrió los caminos de España, siguiendo y persiguiendo su sueño de alcanzar a Dios.

Con Santa Teresa compartió una profunda amistad y una relación fructífera en obras y fundaciones. No fue fácil la vida de este monje pequeño de estatura pero grande de alma.

Desde que se embarcó en la reforma del Carmelo, sufrió todo tipo de incomprensiones, persecuciones e incluso prisión. Sin embargo, Juan de la Cruz se mantuvo fiel a su fe, a su Dios, y a la búsqueda de la verdad y de la autenticidad de la vida religiosa. Todo esto lo compartió con Teresa de Jesús, sus figuras van muy de la mano en la fe, en la poesía, en la lucha y en la gloria.

Su obra literaria ha perdurado los cuatro siglos que distan desde la fecha de su muerte. ¿Quién no ha escuchado hablar de la "noche oscura", o de la "llama de amor viva", o de la "fonte que mana y corre"? San Juan de la Cruz ha pervivido tanto en la mente de los literatos como en el corazón de los místicos.

El día 14 de diciembre la Iglesia y los poetas celebran su festividad. Desde este blog le rendimos el homenaje que se merece.

Como regalo os dejo el canto de Taizé "De noche iremos" que los monjes musicalizaron con sus poemas.



Hasta la próxima, suerte y bendiciones.