viernes, 27 de agosto de 2010

Antonio Juan y el puente de La Pepa


El día 24 de agosto vino a Cádiz el Ministro de Fomento a indultar del puente de "La Pepa", emblema de la ciudad para celebrar el bicentenario de la constitución de 1812. Mi hijo ese día respiró tranquilo. Desde que se enteró que las obras del puente se habían paralizado había entrado en una especie de inquietud que lo traía por la calle de la amargura. Ahora, gracias al Sr. Blanco, mi hijo vuelve a respirar tranquilo.

Desconozco desde cuando la relación entre el puente y mi hijo es tan estrecha, pero un día su habitación apareció llena de puentes hechos con piezas de lego. Su historial de navegación por internet había dejado de tener páginas del Titanic, Star Wars y estaba lleno de enlaces relativos a la construcción del puente y a su posible paralización. Quienes conocen a Antonio Juan sabrán que, cuando le da por algo, va a saco a por él hasta el final. Y, por lo que cuento, os podéis imaginar como está con el dichoso puente, hasta quería firmar el manifiesto que Teofila Martínez redactó para forzar la continuidad de las obras.

Nosotros, sus sufridos padres, con la paranoia del puente, estamos aseteados a preguntas: ¿se terminará a tiempo? ¿cuánto mide de altura? si hay un terremoto en Cádiz ¿resistirá el puente? y otra vez ¿se terminará a tiempo? Así que, si alguien quiere que se termine de una vez, más que el ministro Blanco, la alcaldesa Martínez y todo el pueblo de Cádiz, somos nosotros, los sufridos padres de Antonio Juan.

Cuando llegue el 2012 mi hijo debería ser el primero en cruzar el puente, nosotros, sin duda, iremos detrás.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

3 comentarios:

Latixer dijo...

¡Vaya cruz, chicos! Espero que esto desemboque en una brillante carrera de ingeniero y os compense, aunque vista la trayectoria...¿será astronauta?, ¿marino?, ¿médico? Mantenedme informada de los bandazos de su voluntad y mucha paciencia.

Latixer dijo...

Por cierto, Antonio, me gusta este nuevo diseño de blog. Yo también le he dado otro color a mi vida bloggera. Son los arrebatos de principio de curso y, supongo, que las ganas de cosas nuevas. A ver si hay más cambios de color.

Olga dijo...

jajaaaaaaa tenía que dejarte un comentario ahora mismo, lo acabo de leer y no puedo parar de reir jajaj muy muy bueno Antonio