viernes, 6 de agosto de 2010

Lady Godiva de Coventry


Estaba ahí, en mi subsconciente o en algún rincón de mi memoria, desde no sé cuánto tiempo y, un día ascendió desde las profundidades ante un estímulo difícil de evitar. Era la imagen de Lady Godiva pintada por Leigthon la que se había aparecido ante mí. Desde los años de estudio de Historia del Arte estaba ahí, y posiblemente sino hubiera sido con la ayuda de un buen vino no me hubiera atrevido a decírselo, pero ¿cómo resistirse? Así que le confesé el parecido y, gracias a que a ella le hizo gracia, desde entonces, Lady Godiva ha pasado a formar parte de ese universo cómplice que me gusta tanto tener con mis amigos. Supongo que nadie se está enterando de nada, bueno, espero que ella sí, pero es una licencia que me tomo como dueño y señor del blog.

No, no os voy a decir quién es hoy para mí Lady Godiva, pero sí os puedo contar un poco quién fue la verdadera Godiva de Coventry: Lady Godiva, (principios del siglo XI) fue una dama sajona famosa por su belleza y bondad casada con Leofric conde de Chester y de Mercia y señor de Coventry. Su nombre anglosajón Godgifu ó Godgyfu quiere decir "gift of God" («regalo de Dios»). Su marido, a pesar de ser un buen gobernante y administrador, fue víctima de la ambición y subió los impuestos de sus vasallos. Ella, compadecida de sus sufrimientos y apuros, se solidarizó con ellos y le pidió a su marido que renunciara a la subida de los tributos. El conde accedió, pero con la condición de que Lady Godiva recorriese Coventry a caballo, sin más vestidura que su largos cabellos, pensando que nunca haría tal cosa una dama de su condición. Sin embargo, así lo hizo, no sin antes acordar con sus vecinos que estos se encerrarían en sus casa para no perturbarla en su desnudez. El día elegido Lady Godiva se paseó desnuda por el pueblo, montada en su caballo, mientras todo los vecinos de Coventry permanecían en sus casas encerrados y con las ventanas cerradas. La leyenda cuenta que todos se encerraron en sus casas, menos uno, que no se pudo resistir de ver a su señora desnuda ni de jactarse de ello posteriormente. La leyenda cuenta que el vecino mirón quedó ciego antes de verla y el gesto de su esposa conmovió tanto a Leofric que accedió a bajar los impuestos. Desde entonces, Lady Godiva fue respetada por su belleza y por su bondad hacia los demás.

¿No es una historia extraordinaria? Para una noche de verano creo que es ideal. La dos Godivas lo son también.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.