domingo, 12 de septiembre de 2010

Diario de a bordo (5). Epílogo.


Hace unos días volvimos de nuestro periplo por tierras de Grecia y Turquía. De forma resumida os he ido dejando una personal descripción en las últimas entradas. Ahora toca ir pasando página y volver de forma completa a una nueva etapa, por que había vuelto físicamente, pero mentalmente estaba todavía por aquellas tierras. Para despedir este serie de entradas dedicadas al viaje de "Esparta a Atenas y viceversa" os transcribo la redacción que Antonio Juan ha escrito al regreso y que se titula "Crucero por las islas griegas y Turquía".

"Este ha sido el viaje más especial que he tenido yo, que ha sido un crucero en el que me lo he pasado bastante bien haciendo amigos, visitando lugares que no conocía y disfrutando de un hecho irrepetible, creo. El primer día fuimos a Santorini en la que hicimos fotos, compras, visitas, tours en autobús y muchas aventuritas. El segundo día fuimos a Rodas, en la que hicimos también compras y fuimos a una playa cristalina y limpia en la que había peces. El tercer día fuimos a Éfeso en autobus donde vimos una ruinas y la biblioteca, también fuimos de compras. El cuarto día fuimos a Estambul y conocimos el palacio de Topkapi, el puente transcontinental, la mezquita Azul, la de Santa Sofía y el Gran Bazar donde yo me divertí un montón haciendo el regateo, que sirve para engañar a la gente y nos pongan un precio más moderado y allí me compré un gorro gris y, después volvimos al barco. El quinto día fue un día de navegación y me lo pasé bomba en la piscina con mi amigo Pablo. El sexto día fui a Mykonos donde había tiendas, playas y puertos y en la que también nos lo pasamos muy bien. El último día fuimos a ver la Acrópolis en Atenas, donde me compré un tomate que se estampa en el suelo y visitamos en Partenón. En este crucero he conocido a mi amigo Pablo con el que me lo he pasado muy bien con su mascota: Pepinito de mar. Volvemos a Cádiz, ¡¡¡buaaaaaaa!!!".

Estaréis conmigo en que la redacción no ganaría ningún concurso de narrativa infantil o de relatos de viajes, pero como la ha escrito mi hijo y padezco de la pasión de padre, la elevo a la categoría de "entrada de oro del blog". Sed "caritativos" con los comentarios, mi chiquillo es muy sensible.

Hasta la próxima, suerte y bendiciones.

Foto: Partenón versión lego por Antonio Juan.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Que arte tiene mi sobrino escribiendo y construyendo.Que arte Antoñito¡

Latixer dijo...

¡Vaya viajecito, amiguetes! Nos habéis puesto los dientes (más) largos a los que llevamos chupando asfalto ya semanas.

Lo de Antoñito, muy revelador... ¡No habéis parado de comprar! Ojito con el niño que cuanto más vea, más querrá. Si vuelve así de entusiasmado de "hacer el regateo" y estampar tomates, no quiero ni pensar qué será de él cuando descubra el Carnaval de Río o la celebración del Año Nuevo Chino.

Dale un besito de mi parte. Es muy tierno que se ponga a escribir su viaje. Dile que me llevé su cuaderno a África como diario, y me acordé de él cada día al ponerme a escribir. Bienvenidos vosotros a la cruda realidad.